sábado, 28 de febrero de 2015

Personalizar la experiencia con el cliente (2)


Cualquiera sea el modelo de gestión  elegido para comprender las diferentes experiencias, el objetivo a alcanzar es lograr la satisfacción del cliente después de haber efectuado la comunicación. Imaginemos un consumidor que se siente atraído por los productos o servicios que ofrece una compañía. Su tolerancia será muy amplia al acercarse con altas expectativas por la percepción acerca de lo que está a punto de recibir. La misión del agente debe centrarse en, como mínimo alcanzar la satisfacción y a su vez, intentar la superación de esa visión con la que llega el consumidor para lograr su permanencia en el tiempo. Uno de los caminos para sacar rédito de esta situación es la personalización de cada interacción, dejando en claro la capacidad de los agentes del Centro de Contacto. La clave fundamental para comprender el valor de una decisión y este paradigma, es el sacrificio que acepta realizar el consumidor entre sus expectativas y lo que realmente recibe. Cuando los directivos que plantean las estrategias, demuestran el salto de calidad que implica disponer del conocimiento para entender la brecha que se genera entre ambos puntos, los modelos a implementar para gestionar las experiencias de los clientes lograrán adecuarse de forma precisa a lo que están esperando.


¿Qué es madurez de la experiencia del cliente y cómo medirla? (3)
La madurez de las estrategias orientadas a la gestión de la experiencia del cliente es fundamental para ayudar a las organizaciones a ofrecer una inmersión total en lo que respecta a la satisfacción del producto y del servicio ofrecido.

Satisfación
Las estrategias de una compañía son enfocadas en la generación de experiencias positivas ypersonalizadas según cada cliente. Un cliente feliz implica encaminar los objetivos definidos en un comienzo en la dirección correcta. Para ello, los planes de acción a realizar en cada comunicación nacen deñ modelo de ventas adecuado al negocio y del capital humano que lo lleva adelante. Si logramos que perdure en el tiempo, la felicidad del cliente habrá alcanzado, y quizás superado, los límites deseados.
La tarea de construir esa felicidad en un consumidor funciona como la bandera en la cima de una montaña: si la alcanzamos, nuestra labor fue un éxito. Para ello, los encargados de analizar y plantear las estrategias necesitan analizar cada uno de los factores e indicadores que pueden modificar positiva o negativamente la percepción del cliente acerca de la marca en campaña.
Algunos puntos importantes:
  • La inclusión de soluciones que permitan una gestión a nivel multicanal de los consumidores permite integrar el paso de cada uno de ellos en los diferentes canales, de manera tal de contar con un historial completo de su participación en la compañía. La acción que juega un rol fundamental para cruzar esa línea roja de llegada con el título de clientes felices yace en la recolección de la información por parte de los agentes. Esta clase de programas requieren de una adaptación ágil a los constantes cambios que impone el mercado, por lo que las estrategias necesitan de actualizaciones que mantengan la calidad del servicio. Para ello la gestión necesita alcanzar tanto los costes invertidos a nivel operativo como a nivel humano. La felicidad de los clientes no tiene precio si pensamos en los resultados que los mantendrán de nuestro lado en el tiempo.
  • Una de las principales causas por las cuales no se logra generar la experiencia personalizada que los clientes están esperando es la mera acción de dejar de intentarlo.  La creación del valor agregado comienza desde el momento en el cual se demuestra sus intentos de brindar un servicio de atención de calidad.
  • Como ocurre en todo sistema de medición, más allá de lo que se esté analizando, existen ciertos indicadores que permiten, en este caso, reconocer la felicidad de los clientes. Para sacar un máximo provecho de los niveles de servicio de atención, el más importante es el FCR. A través de él, los directivos pueden descubrir cuan eficaces son los agentes y si realmente se alcanzó la satisfacción de los clientes.
  • La meta de alcanzar clientes felices puede comprenderse realmente recién en los momentos posteriores a la comunicación a través de los diversos canales. Si los consumidores se sienten atraídos por determinados productos o servicios, la tarea del agente deberá centrarse en la construcción de una experiencia única que permita superar aquellas expectativas con las cuales el cliente se acerca a la compañía. El hecho de personalizar una interacción genera confianza en la mente del cliente y deja en claro los esfuerzos que el Contact Center lleva adelante para cruzar la línea hacia la felicidad de quienes brindan su lealtad hacia la marca. El desafío de todo el personal es minimizar la diferencia entre aquello que un cliente desea y lo que recibe de una comunicación. Todos los modelos a implementar para brindar las resoluciones que permiten abrir la puerta hacia nuevos clientes felices necesitan definiciones precisas y claras para comprender esa      distancia entre las expectativas y la realidad.

A medida que una marca avanza en el tiempo necesita aún más de sus clientes para transmitir el valor que impone una diferencia en el negocio. La madurez por parte de ellos y del personal encargado de brindar un servicio de atención permiten orientar en la dirección adecuada aquel concepto abstracto y tangible a la vez, como lo es el hecho de contar con clientes felices dentro de los límites de una compañía.


texto e ilustraciones:Luxor Technologies


No hay comentarios:

Publicar un comentario